
Los musicales siempre han sido uno de los géneros cinematográficos más influyentes del séptimo arte, pero también uno de los más ninguneados por un sector del público.
Basta decir que se trata de una película musical para que muchas personas frunzan el ceño y pierdan todo el interés. Su argumentario suele basarse en decir que no disfrutan viendo a personajes que recurren a números musicales para desarrollar la trama, como si verles cantar y bailar les distrajera de la historia.
Sin embargo, por mucho que puedan no gustarles a algunos, lo cierto es que hay musicales que han conseguido trascender las etiquetas y convertirse en auténticos fenómenos culturales. ¿Te apetece hacer un repaso por algunos de los más célebres? Porque aunque no te gusten, estos cinco que hoy te traemos deberías verlos, estamos seguros de que no te arrepentirás.
En primer lugar, ¿cuándo hablamos de musicales?
No toda película en la que se baile o se cante es un musical. Se considera que una película pertenece a este género cuando los números musicales en forma de canciones y bailes forman parte esencial del desarrollo de la historia y son imprescindibles para contar y entender la trama.
En estas producciones, estos números no aparecen únicamente como acompañamiento o como relleno, sino que sirven para expresar emociones, desarrollar personajes o contar algo que permite que la trama avance.
Por eso, aunque muchas personas pueden pensar que películas como, por ejemplo, Dirty Dancing es un musical, lo cierto es que no lo es. En este caso se trata de una drama romántico con numerosas secuencias y números de baile porque los personajes protagonistas del film son bailarines, pero no sirven para contar lo que ocurre ni desarrollar la trama.
Los cinco musicales que debes ver
El musical nació junto al cine sonoro y encontró su época dorada en Hollywood entre las décadas de 1930 y 1960. Desde entonces hasta nuestros días, nos encontramos con obras magníficas e inolvidables entre las que destacan:
1.- “Cantando bajo la lluvia” (1952)
Es considerada por numerosos historiadores y críticos como una de las mejores películas musicales de todos los tiempos. De hecho, de la misma forma que pensamos inmediatamente en “Casablanca” cuando hablamos de cine clásico, podemos decir que con “Cantando bajo la lluvia” pasa lo mismo cuando pensamos en musicales.
Dirigida por Stanley Donen y Gene Kelly, la cinta retrata el paso del cine mudo al sonoro en Hollywood. Más allá de la famosa escena bajo la lluvia, la película sobresale por su humor, su elegancia visual y unas coreografías revolucionarias para la época. Incluso quienes rechazan el género reconocen el carisma de Gene Kelly y la influencia histórica de esta obra.
2.- “West Side Story” (1961)
Adaptación cinematográfica del famoso musical de Broadway inspirado libremente en “Romeo y Julieta”. La película, dirigida por Robert Wise y Jerome Robbins, trasladó el conflicto clásico de Shakespeare a las calles de Nueva York mediante el enfrentamiento entre bandas juveniles rivales con historia de amor prohibido.
Sus coreografías transformaron la forma de rodar escenas musicales y su banda sonora continúa siendo una de las más reconocibles del cine. Además, ganó diez premios Óscar, incluido el de mejor película.
3.- “Grease” (1978)
Probablemente uno de los musicales más populares entre el público general. Protagonizada por John Travolta y Olivia Newton-John, la película capturó la estética juvenil y desenfadada de los años cincuenta con canciones que todavía siguen sonando en radios, karaokes y fiestas.
Parte de su éxito reside en que combina romance, humor y nostalgia sin caer en la solemnidad de otros musicales clásicos. Temas como “You’re the One That I Want” o “Summer Nights” terminaron convertidos en himnos generacionales.
4.- Chicago (2002)
Más sofisticada y teatral resulta “Chicago” (2002), dirigida por Rob Marshall. Ambientada en el mundo del espectáculo y la corrupción durante los años veinte, la película utiliza el musical para construir una crítica mordaz sobre la fama y la manipulación mediática.
Su estética inspirada en el cabaret y el jazz, junto con las interpretaciones de Renée Zellweger, Catherine Zeta-Jones y Richard Gere, consiguieron revitalizar el interés por el género en pleno siglo XXI. Además, fue el primer musical en ganar el Óscar a mejor película desde finales de los años sesenta.
5.- “La La Land” (2016)
Para terminar este post sobre musicales vamos con uno más actual. Esta cinta demostró que el musical todavía podía emocionar a nuevas generaciones. Damien Chazelle rindió homenaje al Hollywood clásico mediante una historia protagonizada por Emma Stone y Ryan Gosling.
La película mezcla colores vibrantes, referencias cinematográficas y una banda sonora melancólica que conecta incluso con espectadores poco habituados al género. Su éxito internacional confirmó que los musicales continúan teniendo un enorme poder emocional.
En definitiva, el musical es mucho más que canciones y bailes espectaculares. Cuando está bien construido, puede emocionar, retratar una época y dejar imágenes imborrables en la memoria colectiva.
Estas cinco películas representan diferentes etapas y estilos del género, pero todas comparten una cualidad: son capaces de conquistar incluso a quienes creen que jamás disfrutarían de los musicales.