
Un año más, San Sebastián ha vuelto a convertirse en uno de los principales puntos de encuentro cinematográficos del mundo. Porque del 18 al 26 de septiembre, la ciudad acoge la 74.ª edición de su Festival Internacional de Cine, una cita que reúne películas, directores, intérpretes y profesionales procedentes de numerosos países.
Hablar de grandes festivales internacionales suele llevarnos inmediatamente a pensar en Cannes, Venecia o Berlín. Sin embargo, el Festival de Cine de San Sebastián cuenta con una trayectoria, una personalidad y un reconocimiento internacional que permiten situarlo junto a estos grandes certámenes.
De hecho, forma parte del circuito de festivales acreditados por la FIAPF y está catalogado como festival competitivo de categoría A.
Más de siete décadas de cine
Para entender su relevancia hay que viajar hasta el 21 de septiembre de 1953, fecha en la que comenzó su primera edición. Nació como una Semana Internacional de Cine con una doble vocación cinematográfica y comercial y, tras el éxito inicial, fue adquiriendo progresivamente reconocimiento internacional.
En 1955 pasó a ser un festival competitivo y especializado en películas en color y, dos años después, obtuvo la categoría A de la FIAPF. Fue entonces cuando la Concha de Plata dio paso a la Concha de Oro en los principales premios.
La historia del festival también está ligada a algunos de los espacios más emblemáticos de Donostia. El Teatro Victoria Eugenia forma parte de su identidad desde sus primeros años, mientras que el Kursaal se convirtió en sede de la Sección Oficial en 1999.
Hoy, las proyecciones se reparten por diferentes salas y espacios de la ciudad, haciendo que el festival forme parte de la propia experiencia urbana que transforma totalmente la ciudad y la sitúa en el mapa mundial para cinéfilos e interesados.
Diez años de Conchas de Oro que hablan del Festival de Cine de San Sebastián por sí solos
Si se observa el palmarés de la última década completa, también resulta evidente su vocación internacional e innovadora de este certamen. Entre 2016 y 2025, la Concha de Oro ha reconocido películas procedentes de países y cinematografías muy diferentes, con temáticas totalmente variadas, con estrellas consagradas y actores noveles…
¿Quieres que hagamos un repaso por las películas que han ganado la Concha de Oro en los últimos diez años de Zinemaldia?
-
- 2016: I Am Not Madame Bovary, de Xiaogang Feng
- 2017: The Disaster Artist, de James Franco
- 2018: Entre dos aguas, de Isaki Lacuesta
- 2019: Pacificado, de Paxton Winters
- 2020 Beginning, de Dea Kulumbegashvili
- 2021: Crai nou, de Aliana Grigore
- 2022: Los reyes del mundo, Laura Mora
- 2023: O corno, de Jaione Camborda
- 2024: Tardes de soledad, de Albert Serra
- 2025: Los domingos, de Alauda Ruíz de Azúa
Como puedes observar, se trata de películas muy distintas tanto en la forma como en el contenido. Algunas son películas nacionales dirigidas por mujeres y otras films internacionales dirigidos por cineastas consolidados. Pero todas comparten una apuesta arriesgada con miradas muy personales, relatos contemporáneos y cinematografías capaces de ir más allá de las fórmulas comerciales.
Un festival para descubrir, no solo para ver famosos
Precisamente ahí reside una de las grandes señas de identidad del Festival de San Sebastián: su combinación de reconocimiento internacional, descubrimiento de nuevos talentos y conexión con el público.
En 2025 recibió 186.757 espectadores y seleccionó 254 películas en sus secciones oficiales, según los datos de la FIAPF.
Por eso, acercarse al Zinemaldia como espectador significa mucho más que contemplar una alfombra roja, aunque ya sabemos el gran revuelo que ha causado Brad Pitt en esta edición de 2026 como es lógico.
Pero el Festival de Cine de San Sebastián es mucho más. Significa descubrir historias, autores y formas diferentes de entender el cine. Siete décadas después de aquella primera edición, demuestra que para disfrutar de un festival cinematográfico de dimensión internacional no hace falta cruzar fronteras: basta con acercarse a Donostia y dejarse sorprender por su cartelera.